lunes, 29 de marzo de 2010

Esperemos que esta Semana Santa 2010 nos sirva para encontrarnos con Cristo resucitado.

LA PRESENCIA DE JESÚS RESUCITADO


Danos, Señor, la paz a la gente humilde,
no la paz sufrida y derrotada,
danos una paz valiente y fuerte,
danos una paz resucitada.


Arrebátanos el miedo que nos priva
de hacerle frente a la gente que nos revienta,
y haznos decididos en la osadía
por una vida nueva, limpia y recia.

Pues somos de ti los enviados
para hacer cosas grandes entre los jóvenes,
líbranos -tú- del mal del desespero,
huya de nosotros la plaga de la pereza.

Tu Espíritu, fuerza y paz a un tiempo,
sobre nosotros baje en abundancia,
y con él el poder comunitario
para ser de los vencidos esperanza.

De entre nosotros, los que son desconfiados,
los miedosos, cobardes, perezosos,
dales fe, curadora de humanos males,
dales la fuerza, de los débiles curanderos.

En la lucha por el pan de nuestro sustento,
en medio de los trabajos de esta vida,
que sepamos, Señor, guardarte tiempo,
que crezca así el amor que nos anima.

Felices los que creen en un mundo nuevo,
con personas y pueblos diferentes,
a pesar de los fracasos y maldades que conocen,
felices, sí, felices esos creyentes.

jueves, 18 de marzo de 2010

SOY IGLESIA

El 13 de Marzo de 2010, tuvimos un encuentro de jóvenes (y no tan jóvenes) que pertenecen a grupos cristianos en el colegio Hermanos Maristas de Badajoz.
Este encuentro fue organizado por la Delegación Episcopal para la pastoral con jóvenes de nuestra diócesis, con un gran esfuerzo y dedicación que, creo, fue recompensado.
La mañana empezó con la acogida, sobre las 10 de la mañana, llegando al colegio ya se veía el ambiente desde lejos. Muchos jóvenes iban entrando cargados con bolsas con comida, tuppers que habíamos tenido que preparar para el encuentro, guitarras, panderetas y, sobre todo, muchas ganas.
Justo al entrar te daban unas pegatinas para poner el nombre y el sitio de donde venias y otra para el tupper del grupo y también te daban las llamadas “tarjetas de expresión”, que tenían el objetivo de poner cada uno algo, lo que quisiera, y pegarlo por allí, en hall de entrada. Después te daban una camiseta y una pañoleta de un color, ambos con el logo del encuentro.

Al entrar salón de actos, ya empezamos a alucinar con lo que tenían allí montado, dos personas estaban en el escenario ambientando un poco el comienzo, con canciones y bailes distintos, los jóvenes que ya estaban por allí con sus camisetas y pañuelos, estaban bailando.
Tras esto, los miembros de la delegación y dos representantes de los Maristas nos dieron la bienvenida y nos invitaron a salir hacia la capilla para celebrar la oración.
Durante la oración pudimos participar con cantos, se leyeron las reflexiones de parte del ver y del juzgar que se habían sacado del trabajo previo y se entregaron los tuppers. También pudimos ver fotos de los distintos grupos participantes (de casi todos, los tardones nos quedamos sin salir).
Después de un corto descanso volvimos a entrar en el salón de actos, donde vimos un video preparado por uno de los grupos con el lema del encuentro: SOY! Iglesia, imitando al famoso anuncio de una famosa mutua en la que los protagonistas cantan una canción de difícil letra. La verdad es que el video era bastante divertido. También tuvimos un ratito de canciones que el impresionante Migueli, que anima a cualquiera.




Para ponernos un poco en situación, se hizo una dinámica en la que nos querían hacer ver que sin un trabajo previo, sin un esfuerzo anterior, no hubiéramos llegado hasta donde estábamos, grande el cartero ¿Juan? Que desde luego tiene vocación de animador.



Y tras mi primer momento ridículo de la mañana, con mi voz aterciopelada en pleno esplendor, nos volvimos a tranquilizar para que el señor Obispo nos diera un saludo y se uniera a ver los videos de testimonios.
El primer video-testimonio venia a contarnos la experiencia de implicación de los jóvenes dentro de la comunidad eclesial, siendo testigos para otros. Los grupos que participaron en este video fueron los de La Albuera, San Juan de Ribera y monitores de convivencias del PDAV. En él estos jóvenes nos contaban que hacen dentro de sus comunidades y grupos, como afrontan el hecho de que esto no sea entendido por sus amigos y por otros jóvenes, qué aportan y que les aporta estar haciendo lo que hacen… Los chicos que salían eran bastante jóvenes, me sorprendió bastante este hecho, ya que en el entorno en el que nosotros los de ACG nos movemos solemos ser jóvenes bastante maduritos.
El segundo testimonio fue el nuestro, el de la ACG, el objetivo era contar nuestra experiencia siendo la “voz joven” dentro de nuestra comunidad y movimiento. Inma e Isa (yo), contamos un poco nuestras alegrías, objetivos y temores con respecto a nuestra tarea como representantes en distintos ámbitos de los jóvenes de nuestro movimiento.
Cuando terminamos con estos dos testimonios, volvimos a cantar y bailar con Migueli y después volvimos a escuchar otros dos testimonios.
La primera fue la de la JEC, que viven implicados en el mundo estudiantil y en el de los primeros trabajos, después el grupo Maristas nos conto sobre su voluntariado y su participación y conexión con realidades del tercer mundo.
Por último, los seminaristas nos mostraron con un video también, como es su experiencia de la opción nacida de la llamada del Señor, regalando su propia vida poniéndola al servicio de la Iglesia. La verdad es que este video fue bastante sorprendente, porque era una experiencia totalmente distinta a la que podemos tener cualquier joven dentro del compromiso hacia la Iglesia. Ver gente joven que va a optar por un estilo de vida totalmente distinto y entregado fue algo impresionante.
Una vez escuchados todos los testimonios, se trabajo por grupos, evidentemente los grupos se repartieron por colores de pañoleta, charlamos durante media hora aproximadamente sobre que habíamos sentido durante la visualización de las distintas experiencias, que llamadas personales habíamos sentido o qué retos se nos planteaban. Este es el trabajo del Actuar que completa todo el trabajo realizado previamente en cada grupo de referencia.
Esto que se hablo en cada grupo fue recogido por escrito por una de las personas y entregado a los responsables de la dinámica, después escuchamos al Sr. Obispo, que nos leyó un trozo de un libro. Y después varios jóvenes se atrevieron a preguntarle cosas y se creó un poco de dialogo, que debido a pequeños retrasos a lo largo de la mañana, no fue demasiado extenso.
Tras la comida, hubo concierto de Migueli y para finalizar el día, se celebro la Eucaristía, presidida por el Obispo, en la que varios jóvenes seminaristas recibieron los ministerios de lector y acólito, ministerios que aún siendo laicales les preparan para su ordenación sacerdotal. Este rito que expresa elección por parte del Señor y de su Iglesia, así como respuesta generosa por parte de unos jóvenes es estímulo y signo del deseo de compromiso de todos los que hemos celebrado nuestro “ser Iglesia”.

La verdad es que yo particularmente no pude estar por la tarde, no pude ver el concierto de Migueli, que seguro fue genial, ni pude celebrar la Eucaristía con todo el mundo, pero al menos, cuando me fui, me lleve una sensación muy buena. Supongo que la mayoría de los que entréis por aquí habréis participado en este encuentro y, espero, tengáis el mismo sentimiento que yo. Como bien decía en el video que grabamos para este acontecimiento, no hay nada más positivo que compartir con otros jóvenes cosas así, conocerles, poner cara a esos que están trabajando en lo mismo que tu. Que no estamos solos en la diócesis, que somos muchos jóvenes los que, día a día, dedicamos parte de nuestro tiempo a construir el Reino, y que, lo mejor de todo, somos felices así, pese a las dificultades que podamos tener, porque, como algunos decían en sus testimonios, no todo el mundo comprende que el SER IGLESIA no es perder el tiempo, no es algo aburrido ni algo malo, no está pasado de moda, de hecho, creo, después de vivir esta experiencia, que está más de moda que nunca. Y, esto, es algo GRANDE, porque nosotros somos los encargados de llevar la Palabra y somos los encargados de acompañar a los que, en unos años, serán los jóvenes de nuestras comunidades y movimientos.
Asique, amigos jóvenes de la diócesis, para aquellos que estuvimos en el encuentro y para los que no, mucho ánimo, ya habéis visto que somos muchos y que podemos hacer cosas buenas. Recordad y gritad cada día: SOY IGLESIA!!

Isa


martes, 16 de marzo de 2010

Luzma desde Ruanda en el encuentro africano de la AC









Saludos a todos o como dicen aquí en Ruanda “hit et nun”.Estos días se ha celebrado en Kigali el IV Encuentro Continental Africano de la Acción Católica bajo el lema “Pan, vida, paz y libertad”.Unas cien personas venidas de diferentes partes del continente africano -Kenya, Congo Brasaville, Republica Democrática del Congo, Burundi, Tanzania, Sudan, Uganda, Republica Centroafricana y Ruanda-, obispos, secretarios generales de Apostolado Seglar de los diferentes países, así como una pequeña delegación del continente europeo -Rumania, España e Italia- y el FIAC se han reunido para reflexionar sobre como la AC africana está construyendo la Iglesia en este continente.El Sínodo de los obispos celebrado el año pasado supuso un acontecimiento importante en la vida de la Iglesia de África y, como no podía ser de otra manera, este ha sido uno de los temas que se ha trabajado. Partiendo de las líneas de actuación que salieron del Sínodo y de las experiencias personales de dos de los laicos que participaron en dicho acontecimiento, se trabajo sobre las concreciones que, como AC, se van a llevar a cabo.
Hemos hablado sobre la situación de la Iglesia en África, sobre la formación de niños, jóvenes y adultos y del papel de los laicos en la Iglesia y todo esto con el deseo de que el mensaje de Jesucristo llegue a lo más profundo del corazón del hombre.“Vosotros sois la sal de la tierra… Vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5, 13-14) resuena con fuerza en este encuentro, en un continente con grandes dificultades, reina la alegría de ser seguidores de Jesucristo, la alegría de trabajar por la construcción del Reino.Entre cantos, vestidos llenos de colores, risas, y un largo etcétera, os digo hasta pronto desde este continente maravilloso.




Luzma Pousa Responsable General del Sector de Niños de ACG




Kigali (Ruanda), 13 de marzo del 2010

miércoles, 10 de marzo de 2010

Entrevista en Vida Nueva a J. Manuel Marhuenda Consiliario de la ACG






















● Entrevista a José Manuel Marhuenda, (consiliario de Acción Católica General) en el nº 2698 de la Revista Vida Nueva

Cura y acompañante de los laicos, aspira a que éstos alcancen plenamente la responsabilidad evangelizadora que su condición de bautizados les otorga. José Manuel Marhuenda Salazar llegó de Valencia a Madrid hace cuatro años. El reto era grande: ser consiliario de lo que ahora es la Acción Católica General (ACG) en uno de los momentos clave de su historia. Enamorado del proyecto, busca convencer a los dudosos con el entusiasmo del que sabe que afronta una misión apasionante.

Ya han pasado varios meses desde la Asamblea Constituyente de Cheste (30 julio-2 agosto de 2009), que originó la refundación de la ACG como un único movimiento con tres sectores (niños, jóvenes y adultos). Respecto a la trayectoria anterior, marcada por momentos de esplendor y otros de escasa relevancia, ¿qué han dejado atrás y qué han mantenido para seguir el camino?

Antes, la estructura era vertical y general. Ahora hemos apostado por la horizontalidad y la concreción, de ahí que busquemos fomentar la diocesaneidad y la parroquialidad.

En otro aspecto, con la unificación de niños, jóvenes y adultos en el mismo movimiento hemos buscado mayor comunión, coordinación y eficacia. Buscamos que ya no haya compartimentos estancos, sino continuidad. Con el otro sistema predominaba la iniciación al movimiento. Uno llegaba al de niños y debía iniciarse en él. Pero luego llegaba al de jóvenes y debía empezar de cero. Lo mismo que cuando llegaba al de adultos. Con el cambio, apostamos más por la militancia cristiana de por vida, iniciándose y creciendo uno dentro del mismo espacio.

¿Ha sido difícil el camino?

En esta peregrinación ha habido cansancio y sufrimiento, pero también ilusión y alegría. Las mayores dificultades han sido dejar atrás rutinas y aspectos que hasta ahora se hacían de otra manera. Lo que nos ha guiado ha sido el querer centrarnos en lo esencial. No queremos ser esclavos de instrumentos ni estructuras. Apostamos por la sencillez en la organización, por la agilidad. Y, por supuesto, también por la autonomía entre los sectores, manteniendo la unidad. Eso hay que cuidarlo...

Son un movimiento seglar “especialmente vinculado a la jerarquía eclesial”. ¿Cuál ha sido la influencia de la Conferencia Episcopal Española (CEE) a la hora de apostar por un nuevo rumbo?

La iniciativa ha partido de nuestra particular realidad. Queríamos trabajar más en comunidad y veíamos nuestra estructura desfasada. El trabajo se ha hecho en nuestras comisiones permanentes, grupos de trabajo y asambleas. Y una vez que el proyecto estaba consensuado dentro, se lo presentamos a la CEE para que aprobaran nuestros estatutos, lo que hizo el pasado abril.

Además, en todo este tiempo hemos mantenido contactos con numerosos obispos y la mayoría nos han dado su apoyo y se muestran ilusionados. Algunos lo han dicho: la refundación de la ACG es un hito histórico en la Iglesia en España. Nos va a ayudar a todos a fomentar la comunión, pues en todas las parroquias hay niños, jóvenes y adultos a los que podamos acompañar.

Fruto del enraizamiento en la parroquia, ¿cómo será ahora la función del sacerdote consiliario, siempre presente en sus grupos? ¿Varía su papel respecto a otras etapas?

Puede variar, pero en esencia no. El párroco, como pastor de la comunidad, es responsable de la liturgia, los sacramentos, la catequesis y la acción caritativa. Nosotros queremos acompañar y dinamizar este proceso. El reto es que párrocos y obispos descubran que nuestra acción no es un añadido, un ‘algo más’ diferente de la propia parroquia. En la ACG buscamos ser una escuela de formación y de santidad. Todos los cristianos debemos ser discípulos, apóstoles y santos. La Acción Católica ha dado muchos santos y mártires, como Lolo, Pere Tarrés, Pedro Poveda... Y muchas realidades eclesiales, como Cáritas, Manos Unidas, los Centros Católicos de Cultura Popular, los Cursillos de Cristiandad, el CEU... El objetivo es ayudar al laico a comprender su misión bautismal, para que la deguste, tome conciencia de la necesidad de organizarse y descubra su particular vocación; sea la que sea y se dé dentro de la ACG o no, pues no pretendemos incrementar nuestras filas. Queremos ser fermento en la masa, no sacar a nadie de la parroquia. Y, por lo mismo, tampoco nos encerramos en la parroquia. El equilibrio estaría en un triángulo que conjugue acción, formación y celebración. Cada parte es importante y repercute en la otra. Lo peligroso es dejarse llevar sólo por una, descuidando lo demás. La acción sin cabeza es mero activismo. Lo mismo sucede con el intelectualismo o el espiritualismo desencarnados, que no toquen el suelo de la realidad.

¿Cómo está siendo el asentamiento en las parroquias? ¿Han percibido algún incremento en la vitalidad de éstas?

Aún estamos en la primera etapa, la de dar a conocer el proyecto mediante visitas a las diócesis, no tanto a las parroquias. Y esto es importante porque hay muchos prejuicios y críticas sin conocerlo. Queremos que se conozca, para apasionar y enamorar a los que recelan del cambio.

También trabajamos hacia dentro, informando a los miembros de los tres sectores de la ACG, para que, además del proyecto, se conozcan más entre sí. Y mantenemos contactos con la Subcomisión de Catequesis de la CEE para incorporar los sacramentos de iniciación cristiana dentro de los procesos formativos del movimiento. Esto está en línea con el proyecto episcopal del Itinerario de Formación Cristiana para Adultos, con el fin de que los niños y jóvenes no vean los sacramentos como una meta y se desconecten de la vida cristiana al recibirlos. Al incorporar la tradición catequética dentro de nuestra tradición militante, damos un paso más allá de la simple iniciación y nos ofrecemos como escuela de formación real y continua.

¿Y los laicos? ¿Cuál es su grado de responsabilidad en la misión evangelizadora de la sociedad?

La segunda nota definitoria de la ACG es el protagonismo de los laicos. Necesitamos pasar de una Iglesia clerical a una eclesial, para que los laicos ocupen su lugar en la Iglesia. Desde el Concilio, sumado a toda la riqueza doctrinal anterior, se ha visto con claridad que el laico está llamado a la evangelización. Es bueno que a los niños les hablen de Dios otros niños, a los jóvenes otros jóvenes... Me creo las palabras proféticas de nuestros obispos, cuando al final del CLIM dicen que la nueva evangelización se hará, sobre todo, por los laicos o no se hará.

Deberíamos aprovechar el Año Sacerdotal para potenciar también el sacerdocio común junto con el ministerial, pues es el de todos los bautizados, no sólo el de los presbíteros.

¿Qué distingue a la ACG de otras realidades eclesiales emergentes que apuestan también por la promoción de los seglares?

Somos laicos, sin ningún carisma concreto, no tenemos un fundador. La ACG es el instrumento que la Iglesia se ha dado a sí misma. Y nuestro fin es su mismo fin: la evangelización, la formación y la santificación. Otros movimientos tienen carismas concretos, como el cuidado de los enfermos o la enseñanza. Pero todos debemos convivir en comunión y comunidad. A veces rivalizamos... aunque todos somos necesarios. Como decía san Pablo, la Iglesia la componen miembros que son ojos, brazos... Nosotros somos la sangre, lo que une todo. Queremos ser “el seminario de los laicos”, ayudándoles a despertar su propia vocación, la que sea, puesto que todas son necesarias. Buscamos ayudar a que la parroquia sea una comunidad de comunidades, rompiendo con el esquema de las capillitas, para que sea vea que la Iglesia es universal.

Hoy la secularización es cada vez mayor. ¿Qué pueden hacer los niños, jóvenes y adultos para ser fermento de fe? ¿A qué problemas se enfrentan?

La espiritualidad, la metodología, la formación y la organización ayudan a todos ellos a caminar juntos. Somos cuerpo, mente y alma, y nuestro proyecto integra estas tres dimensiones. Ayudamos a la persona a conocerse a sí misma, para que descubra sus talentos, su compromiso, su forma de vida. Tomando conciencia de lo que somos podremos ser competentes para dar testimonio del Reino.

Las personas tienen sed de Dios, y ahora más. Hay desorientación, se buscan felicidades efímeras... Hay que ayudar al otro a vertebrarse como persona y creyente, incorporando a quienes buscan al Señor, para que vivan en comunidad, pues ahora prevalecen el individualismo y la soledad. Hay muchas personas solas. Hemos de llegar a ellas y despertar al Dios que está en su corazón, dormido.

Texto: Miguel Ángel Malavia
Fotos: Luis Medina
Revista Vida Nueva Nº 2.698

Espachurrados... del blog de Pepe Moreno Losada

Aquí os dejamos un magnífico post del blog de Pepe Moreno Losada (Consiliario nacional de JEC y Delegado de pastoral universitaria de nuestra diócesis)


“Atribulados en todo, mas no aplastados; perplejos, más no desesperados; perseguidos, más no abandonados; derribados, mas no aniquilados” (II Cor 4,7ss)

Acabo de llegar de un encuentro interdiocesano que es un congreso para sacerdotes de la provincia eclesiática de Mérida – Badajoz, con el lema “El sacerdocio, un reto nuevo para tiempos nuevos”. Y la verdad que no salgo de mi asombro en lo que se refiere a un detalle. Por la tarde ha habido una ponencia titulada “Vivir el ministerio en una parroquia renovada”, la ha dictado el vicedecano de Derecho Canónico en la Universidad de Salamanca, como experto en derecho parroquial.
Se trata de un sacerdote de los operarios, que estudió derecho canónico por que se lo mandaron según confesó, pero que se ha dado cuenta de la importancia del mismo. Para él una parroquia renovada es la que tiene una buena “gobernanza” y para eso miraba realidades seculares y políticas como referencia. De la conexión Iglesia- mundo, o parroquia evangelizadora y misionera no ha dicho nada. Se podían hacer preguntas y yo, inocente de mí, le pregunté por escrito y sin derecho a réplica, acerca de la relación parroquia – mundo y ambientes seculares, y en qué medida los movimientos de acción católica podían ser un instrumento para esa conexión.

El canonista, con aires apocalípticos – no conocía yo esta dimensión del derecho – ha proclamado que la acción católica “está espachurrada… ya no queda nada…” y que hay que ser eficaces. Que vale el método de acción católica pero que es algo que nació, hizo su cometido y ahora le toca morir. Me pregunto que pensará de los propios operarios que son “poquitos”, de mi seminario que hace tres años que no ingresa ningún candidato, de las parroquias que están en cuadros,etc. Él no está en parroquias, sólo va a celebrar la “Eucaristía” a una de la ciudad los sábados, con una comunidad neocatecumenal, según nos ha contado, y son los que el domingo animan la misa de la parroquia, con lo cual están muy integrados, y además tienen fuerzas para ir de puerta en puerta. También puso un ejemplo aleccionador de un fiel cristiano, del opus, que en Roma había ganado un veredicto favorable frente a su obispo y su párroco para ser confirmado con doce años, porque ya estaba preparado.

Yo que según podéis ver en el post anterior vengo de un encuentro de juventud estudiante católica de una vitalidad sorprendente e ilusionante este fin de semana último – soy consiliaro general de este movimiento y antes lo he sido de profesionales-, me ha dolido la sentencia de muerte que ya tiene firmada el canonista, que además afirmaba que el derecho canónico solo ordena lo que existe y no inventa… YO que conozco la Hoac, la JOc, el movimiento rural, la Jec, la Frater, la Acción católica general recién reformada, me sorprende la ligereza de la sentencia y la poca delicadeza con todos los que están en esos ámbitos dando la vida y creyendo en lo de la levadura y el grano de mostaza. Sólo hay que ver las revistas que generan estos movimientos y que son de las pocas, en algún caso únicas, que tratan de la vida en el mundo y de ambientes concretos en los que la Iglesia se quiere hacer significativa: mundo obrero, rural, estudiantil, salud, barrios, universidad, profesiones, política.

Ayer mismo me llegaba un correo electrónico de una persona que ante un escrito mío sobre un hecho profesional y su lectura creyente en el grupo de revisión de vida, me pedía acompañamiento y compartir lo que tuviéramos los profesionales cristianos; ella tiene una responsabilidad de cierto rango en una autonomía de España y necesita luz para iluminar su caminar profesional y político, yo le ofrecí lo del movimiento de profesionales, sus materiales en la web y le puse en contacto con otras personas cristianas que se mueven en su ambiente y con las que hago estudio del evangelio.

Ni que decir tiene que prefiero hacer caso a la vida, a esta persona concreta que buscaba acompañamiento, que a las sentencias que este conferenciante por su cuenta, sin conocimiento de la realidad, ha dictado delante de centenares de sacerdotes, haciendo proclamas apocalípticas de la muerte de la Acción Católica, alguien susurró detrás de mí que era un cadáver. Yo me acordé de Lázaro- también era un cadáver- y del cuerpo muerto de Jesús en la cruz… “espachurrado”.. y esta noche rezo, unido a todos los militantes de la acción católica general y especializada, con la carta a los corintios: “LLevamos este tesoro en recipientes de barro para que aparezca que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no de nosotros. Atribulados en todo, mas no aplastados; perplejos, más no desesperados; perseguidos, más no abandonados; derribados, mas no aniquilados”… “espachurrados pero no muertos,al menos por ahora”

A mí estos movimientos me están dando vida y esperanza y por lo que yo vea a mucha gente dentro de la iglesia y del mundo. Y Me pregunto: ¿Cuando aceptaremos lo de las minorías significativas como un elemento evangelizdor en medio de esta sociedad secularizada?