jueves 16 de septiembre de 2010

Atrevete al acompañamiento de Apóstoles


La Casa de Espiritualidad “Santa María” de la Institución Javeriana ha sido el marco en el que el 13 y 14 de septiembre se ha celebrado el II Encuentro General de Consiliarios de Acción Católica General, en el que han participado 35 presbíteros, llegados de 22 diócesis.

También en este Encuentro, han participado Mons. Atilano Rodríguez (Obispo de Ciudad Rodrigo y Consiliario de la Acción Católica Española), Alfonso Gil (Vice-Consiliario de la Acción Católica Española), y los miembros de la Comisión Permanente de Acción Católica General.

El lema que ha enmarcado el trabajo de estos dos días ha sido “Atrévete al acompañamiento de apóstoles” y con la reflexión compartida se ha buscado profundizar en nuestro acompañamiento, destacando que la tarea del consiliario consiste en acompañar apóstoles, no simples discípulos que nos escuchan a nosotros, para que juntos podamos construir, desde la corresponsabilidad, la Comunidad Parroquial.
El Encuentro ha tenido como punto de partida un VER, en el que se presentaron tres experiencias de consiliarios, destacando lo que nos aporta a los consiliarios el acompañamiento a los laicos: José Ignacio Pérez (Diócesis de Mérida-Badajoz) lo hacía desde el “corto tiempo” que lleva en la AC, cómo lo estaba viviendo, lo que le suponía, lo que le aportaba a él y a la parroquia; Manu de las Fuentes (Diócesis de Bilbao) destacaba que vivía el acompañamiento como su tarea, no como algo añadido, ni como hobby, sino como lo propio de su ministerio; César González (Diócesis de Ourense), destacaba cómo hay que flexibilizar las cosas debido a la movilidad geográfica y los horarios laborales, estudiantiles.

En este momento del VER también hubo testimonios por parte de los laicos. Tania Martínez (Responsable del Sector de Adultos de ACG) y de David Cantero (Responsable del Sector de Jóvenes de ACG), nos ofrecieron su experiencia de cómo son acompañados, y pistas para poder realizar mejor nuestro servicio de acompañamiento.

El JUZGAR, se realizó teniendo presentes las experiencias, nos dejamos interpelar desde la Palabra de Dios mediante un Estudio de Evangelio sobre diferentes textos que muestran el acompañamiento de Jesús a los apóstoles. Primero nos acercamos al Evangelio desde nuestra reflexión y oración personal, para ver cómo nos situamos ante lo expuesto, y en un segundo momento trabajamos por grupos, confrontando nuestra palabra con la Palabra de Jesús.

Con la puesta en común de las reflexiones de los grupos, extrajimos las llamadas, llegando a las conclusiones y pistas para ACTUAR.

1. El acompañamiento es tarea constitutiva del ministerio, a la vez fuente de gozo y sufrimiento, cuya finalidad es dar a conocer a Jesucristo de forma personalizada, enseñando a mirar la vida con los ojos de Dios.

2. El acompañamiento parte de la llamada de Jesús a cada persona, y tiene una pedagogía de propuesta-respuesta y acción-reflexión, en conversión creciente, que ayudaba a los apóstoles a ir asumiendo compromisos cada vez mayores en la construcción del reino.

3. El acompañamiento ha de ser grupal y también personalizado, se complementan mutuamente.

4. Hemos de ser conscientes de que el acompañamiento no es “perfecto”, tiene fallos y encontraremos regresiones. La cruz es un elemento esencial del acompañamiento.

5. El acompañamiento marca el ministerio pastoral, lo enriquece, y por eso debemos estar dispuestos a superar miedos, a dejarnos también acompañar.

Como indicó Mons. Atilano Rodríguez (Obispo consiliario de la Acción Católica) hoy en las comunidades parroquiales nos encontramos con bautizados pero que no han asumido lo que es ser cristianos. Urge formar cristianos adultos en la fe y corresponsables en la misión, debemos entrar con decisión en la dinámica de la nueva evangelización, y la Acción Católica General es el instrumento idóneo, uno de los principales cauces para que surja ese laicado que hoy necesitamos en la Iglesia, porque acompañamos desde la Acción Católica General pero para la comunidad parroquial y para la diócesis.

La mesa compartida, las celebraciones de la Eucaristía y los momentos de convivencia completaron el desarrollo del Encuentro... que ha sido valorado por los participantes en el mismo como plenamente satisfactorio.

lunes 23 de agosto de 2010

Cumplimos un año!!!! y nosotros estuvimos allí!!!!


El 30 de julio de 2009, a las 18:25 horas del día, quedaba constituida la Acción Católica General como un movimiento que se pone al servicio de la misión Iglesia, que no es otra que la evangelización.

En aquel Paraninfo de Cheste, en el que tantas botellas de agua pasaban de mano en mano para dar de beber a tantos sedientos, se culminaba un proceso que había comenzado... ¿Y quién sabe cuando se inició este proceso? ¿Quién fue la primera persona que empezó a vislumbrar este proyecto?

Esto ya no es lo importante. De hecho, nunca lo fue. Lo realmente trascendente y fundamental es que fuimos capaces de dar los pasos necesarios para llegar a aquel 30 de julio de calores, ilusiones y futuro.

Fue una experiencia muy bonita: la de ser conscientes de vivir un momento histórico para la Acción Católica y para la Iglesia, siendo capaces de unirnos en estos tiempos en los que parece que todo tiende a parcelarse y a vivirse en compartimentos estancos. La llamada a la unidad que siempre ha hecho Jesús, la universalidad que la Iglesia lleva en su código genético han sido determinantes.
Ahora la criatura tiene un año. Ya ha pasado sus catarros, nos ha dado alguna que otra noche en vela, empieza a comer sus primeras papillas, pero necesita de mucha ayuda. Está naciendo a la vida, y tenemos que ayudarle a crecer, sin malcriarle ni consentirle. Todos somos un poco padres, hermanos, abuelos, tíos, vecinos... Tenemos que asumir nuestra responsabilidad de cara al futuro, con trabajo, constancia y con amor, mucho amor.

¡Y que cumpla -que cumplamos- muchos más!

lunes 10 de mayo de 2010

23 Mayo. Pentecostés



El 23 de mayo se hace realidad en nuestra Iglesia aquel acontecimiento que relata el libro de los Hechos: «Cuando llegó la fiesta de Pentecostés, todos los creyentes se encontraban reunidos en un mismo lugar. De pronto, un gran ruido que venía del cielo, como de un viento fuerte, resonó en toda la casa donde estaban. Y se les aparecieron lenguas como de fuego, repartidas sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo» [Hch 2, 1-4].El alma de la Iglesia es el Espíritu. Él edifica la comunidad. Él es la fuente, interior a cada uno de nosotros, de la que brota la fe. Él hace posible el seguimiento de Jesús, el Resucitado. Unidos a la primera comunidad, nacida en Pentecostés, celebremos esta fiesta. Hagámoslo despiertos, en oración. Celebremos con actitud vigilante, con fe, deseando que el Espíritu renueve y llene de vida nuestras vidas y la vida de su Iglesia.Nos adentramos -estamos- en una época, social y culturalmente, nueva. Vivamos en el deseo del Espíritu, pues Él hace nuevas todas las cosas. Él, como nos recuerda el Concilio, «hace rejuvenecer a la Iglesia por la virtud del Evangelio, la renueva constantemente» [LG 4]. Si nos dejamos conducir por Él, hoy será posible la experiencia del Resucitado, en nuestros corazones y en el de muchos hombres y mujeres. Si nos dejamos guiar por Él acertaremos a construir, en medio del mundo, una comunidad cristiana, una Iglesia, al servicio del Reino.
El Espíritu de Pentecostés nos empuja a experimentar lo que afirman el Evangelio y el Concilio Vaticano II: que somos todos hermanos e iguales en lo fundamental, miembros de pleno derecho [Mt 23, 8-12; LG 32b].Por eso mismo, la comunidad cristiana está llamada a hacer posible que todo cristiano, superando el anonimato de la gran masa, se sienta persona y piedra viva del edificio de Jesús [1 P 2, 4-5]; entienda y viva que todos somos responsables en la Iglesia, cada uno con su propio carisma [LG 32c].De este modo, en la diversidad, todos darán testimonio de la admirable unidad del Cuerpo de Cristo; pues la misma diversidad de gracias, servicios y funciones congrega en la unidad a los hijos de Dios, porque «todas estas cosas son obras del único e idéntico Espíritu» [1 Cor 12, 11].

lunes 3 de mayo de 2010

La ACG en´"últimas preguntas"


El programa de TVE Últimas Preguntas -presentado y dirigido por Mª Ángeles Fernández- dedicó su emisión del pasado 2 de mayo a hablar de la Acción Católica General. Para ello contó con la participación de Higinio Junquera (Presidente General de ACG) y José Manuel Marhuenda (Consiliario General de ACG).Durante 25 minutos se repasó el camino que ha recorrido el Movimiento desde su Asamblea de Constitución el pasado verano, los retos que afrontamos, la importancia de la formación en el proceso de la ACG, el papel del laico en la Iglesia y su relación con el Ministerio ordenado...
El programa se puede ver online desde el portal web de RTVE... en la siguiente dirección: Emisión (Televisión a la Carta)



miércoles 21 de abril de 2010

Jornadas de sacerdotes y laicos

Hemos estado presentes y partcipando en las jornadas que la Delegación de apostolado seglar ha organizado, un momento de reflexión y encuentro, que siempre vienen bien para nuestra formación y para sentirnos miembros activos de nuestra iglesia diocesana.
Desde Tomás que estuvo haciendo, de una manera muy cariñosa y cercana, las presentaciones de los ponentes, hasta uno de nuestros consiliarios que realizó una de las ponencias, hemos estado compartiendo esta experiencia.
Aquí os dejamos lo que la págna web de la díocesis ha publicado, aumentado, porque no aparecían todas las conclusiones, una de ellas es muy significativa para nosotros, porque es una apuesta decidida por los movimientos de acción católica.
Los días 16 y 17 de este mes de Abril, en el Seminario Metropolitano de Badajoz, se celebraron, dentro de los actos programados en nuestra diócesis en este Año Sacerdotal, las "Jornadas sacerdotes y laicos, corresponsables en la misión de la Iglesia". Es la primera vez que se convocan unas Jornadas dirigidas por igual a sacerdotes y laicos, presididas por nuestro Arzobispo. En esta convocatoria participaron 227 personas de toda la diócesis, habiendo realizado muchas de ellas un trabajo previo, preparatorio de estas Jornadas y que sirvieron de base a las ponencias que allí se realizaron.
Esta acción de la Iglesia particular, ha querido propiciar un espacio de reflexión común entre sacerdotes y laicos, partiendo de la comprensión que el Concilio Vaticano II hace de la Iglesia, Pueblo de Dios, pueblo sacerdotal, en el que el sacerdocio ministerial y el sacerdocio común están corresponsablemente unidos en la edificación y la construcción de la Iglesia particular formando comunidad de hermanos en Jesucristo; han querido llevar a cabo una toma de conciencia de la encarnación de los laicos en el mundo, desde la peculiaridad de cada cual, y la función específica en la misión de la Iglesia. Para finalizar con una ponencia específica sobre la vocación al sacerdocio.
Se desarrollaron cuatro ponencias:
"Somos Pueblo de Dios: sacerdocio común y sacerdocio ministerial" a cargo de Rosa Mª Barroso Ortiz y Luis Manuel Romero Sánchez.
"Con nuestros sacerdotes, constructores de comunidad y de Iglesia diocesana" impartida por D. Francisco José Andrades Ledo y D. Juan José Montes González.
"Con nuestros sacerdotes, encarnados en el mundo", a cargo de Dña Sonia Fernández Holguín y D. Jose Ignacio Pérez García
"Llamados de entres los hombres, la vocación sacerdotal", impartida por D. Antonio Jesús Marín Romo y D. Francisco Javier Tarriño Cuero.
En la clausura de las Jornadas se leyeron las propuestas operativas a las que se llegaron a modo de conclusión:
1º.- Propiciar en nuestras comunidades parroquiales un ambiente adecuado para que entre sacerdotes y laicos se cree un clima que lleve a pensar y reflexionar juntos la acción pastoral
2º.- Que se pongan los medios necesarios para que no prevalezca el protagonismo de algunos sacerdotes y la inhibición por parte de los laicos.
3º.- A fin de fomentar la corresponsabilidad laical, que en todas las parroquias se creen los consejos pastorales parroquiales.
4º.- puesta en marcha de los consejos arciprestales donde no existen y que funcionen donde sí existen nominalmente.
5º.- Promover la creación de escuelas o grupos de formación social y política para que los laicos tomen conciencia de su responsasbildiad en el mundo secular
6º.- Que se promuevan los movimientos de Acción Católica.


7º.- Que se cree una escuela de formación socio-política.


8º.- Que se promuevan en las parrquias grupo de reflexión sobre la presencia pública de los laicos que ayude a toda la comunidad a tomar conciencia de su importancia.


9º .- Que se recupere para la diócesis la memoria de los sacerdotes que a princpios de siglo trabajaron por la promoción de la presencia pública en ambitos sociales y políticos.
10º.- Que la vocación al ministerio sacerdotal se trabaje trasversalmente en la pastoral de nuestras comunidades.
Las Jornadas, las clausuraba el arzobispo, don Santiago García Aracil, quién señaló en la inauguración que “nuestras estructuras eclesiales y eclesiásticas necesitan un baño de seglaridad” y que “debemos abrir puertas a la renovación diocesana y parroquial”, para lo que dijo “debemos dar pasos bien dados a partir de estas Jornadas dirigidos a colaborar entre todos los estados de vida cristiana y entre todos los carismas”. Don Santiago afirmó que es urgente una reflexión a cerca del lugar de los cristianos en la vida de la Iglesia, reconoció que “faltan presencia cristiana, criterios cristianos y respuestas cristianas en la vida pública” y declaró que se requiere mirar todos juntos para abrir caminos de renovación estructural y apostólica.

viernes 9 de abril de 2010

CREEMOS EN CRISTO RESUCITADO



Puesto que Cristo ha resucitado,
creemos en la vida, ¡para siempre!
Puesto que Cristo ha resucitado,
no creemos en la muerte,
¡en ninguna muerte, para nadie que quiera vivir!
Puesto que Cristo ha resucitado,
creemos que el hombre es un proceso ilimitado,
y que nada de cuanto podamos imaginar
es demasiado grande para él.
Puesto que Cristo ha resucitado, creemos en El.
Puesto que Cristo ha resucitado,
la fuerza del presente es el futuro.
Puesto que Cristo ha resucitado,
el mundo está en marcha
y no lo detendrán las conquistas logradas
ni los intereses de los vencedores.
Puesto que Cristo ha resucitado,
estamos en la revolución permanente
y es preciso cambiar el mundo desde sus cimientos.
Puesto que Cristo ha resucitado,
hay que construir una ciudad sin clases,
donde el hombre no sea lobo para el hombre
sino compañero y hermano.
Puesto que Cristo ha resucitado,
hay un amor y una casa ¡para todos!
Puesto que Cristo ha resucitado,
creemos en una Tierra Nueva.
Y porque creemos y esperamos,
no tenemos nada que conservar;
y afirmamos
que el mejor modo de conseguirlo todo
es perderlo todo por una sola cosa.

lunes 29 de marzo de 2010

Esperemos que esta Semana Santa 2010 nos sirva para encontrarnos con Cristo resucitado.

LA PRESENCIA DE JESÚS RESUCITADO


Danos, Señor, la paz a la gente humilde,
no la paz sufrida y derrotada,
danos una paz valiente y fuerte,
danos una paz resucitada.


Arrebátanos el miedo que nos priva
de hacerle frente a la gente que nos revienta,
y haznos decididos en la osadía
por una vida nueva, limpia y recia.

Pues somos de ti los enviados
para hacer cosas grandes entre los jóvenes,
líbranos -tú- del mal del desespero,
huya de nosotros la plaga de la pereza.

Tu Espíritu, fuerza y paz a un tiempo,
sobre nosotros baje en abundancia,
y con él el poder comunitario
para ser de los vencidos esperanza.

De entre nosotros, los que son desconfiados,
los miedosos, cobardes, perezosos,
dales fe, curadora de humanos males,
dales la fuerza, de los débiles curanderos.

En la lucha por el pan de nuestro sustento,
en medio de los trabajos de esta vida,
que sepamos, Señor, guardarte tiempo,
que crezca así el amor que nos anima.

Felices los que creen en un mundo nuevo,
con personas y pueblos diferentes,
a pesar de los fracasos y maldades que conocen,
felices, sí, felices esos creyentes.